Ademas de este titulo podriamos traer alguno mas que podria salir del blog. Aqui lanzo unos cuantos titulos como opciones a que entre todos elijamos uno:
1- Tangencias, de Miguelanxo Prado: Album donde Prado nos cuenta varias historias cortas de desamor. Interesante lectura, que despierta bastante un sentimiento de soledad.

2- La maldición del paraguas: Album de Lewis Trondheim. El álbum aporta anécdotas y reflexiones cotidianas que Trondheim plasma con esa ironía tan propia de él, con esa provocación y esa facilidad para reírse de sí mismo que se han convertido en su identidad. Muy divertido, y seguro que mas de uno/a nos veremos reflejados.

3- Retorno a la Tierra (album 1): album de Manu Larcenet. Esta es una divertidisima sucesion de situaciones cuando Manu (el protagonista) y su novia se mudan al campo, a un pueblecito llamado El Rabanillo, y alli tenemos el choque cultural entre la gente de campo y el urbanita que es Manu. Toneladas de risas y sonrisas estan garantizadas en este album.

Pues estas son mis 3 recomendaciones. Ahora, elijamos una. Espero vuestros comentarios.
1 comment:
Inicio mi comentario desde la óptica más visual porque las viñetas de este cómic ofrecen un verdadero placer estético y resultan un auténtico regalo para la vista. Los dibujos de Prado son sencillos y elegantes a un tiempo y me han gustado especialmente algunos en los que podemos captar la expresión facial de los personajes o la profundidad del paisaje a partir de cuatro "trazos" simples y estilizados. Y sobre todo coincido con vosotros en que vale la pena destacar el tratamiento del color porque a mi entender la difuminación de tonos pastel hace que las imágenes se caracterizen por su imprecisión. Así los paisajes ofrecen a menudo unos contornos ligeramente borrosos, indefinidos, y con ello se ven dotados de un aspecto etéreo que se combina perfectamente con la ausencia de parámetros espacio-temporales concretos, aspectos que transmiten una sensación de irrealidad sobre todo lo narrado/representado.
Me ha encantado el desafío intelectual que impone la lectura de este cómic cuando se intenta comprender el desarollo de la historia, dotarla de un sentido y darle una interpretación. Aunque podemos seguir la historia a través de un protagonista que parece vivir los acontecimientos de forma lineal durante la segunda quincena de un mes de junio, pronto empiezan a asaltarnos dudas sobre la fiabilidad de sus percepciones: inicialmente él mismo nos pone en alerta sobre el carácter "extraño" de la isla y de sus habitantes y al finalizar la historia planea una incerteza absoluta sobre lo que ha ocurrido realmente y sobre cuándo y cómo ha ocurrido. Y ante la imposibilidad de hallar una explicación lógica, yo he acabado por interpretar la isla como una especie de purgatorio vital que los personajes están condenados a visitar una y otra vez para intentar superar sus miserias personales sin lograrlo jamás. Sus vidas parecen cruzarse en diferentes momentos vitales pero sin que nunca se produzca entre ellos un encuentro real, sino una serie de desencuentros que les hunden cada vez más en sus particulares y desgraciadas trayectorias.
Desde el título del cómic, una metáfora plástica del espacio en que se desarrolla la historia y del modo en que el autor le ha dado forma, el arquetipo de la isla se impone de modo acaparador y absorbente. Símbolo a un tiempo de soledad y de utopía, al inicio de la obra parecen combinarse los dos valores del arquetipo hasta perderse el segundo en beneficio absoluto del primero a medida que el desarrollo de la historia avanza: así, la llegada de Raúl a la isla, su instalación en la posada y su interés inicial por Ana parecen presagiar una evolución optimista , pero esa primera hipótesis es invalidada rápidamente por el devenir de los acontecimientos y pronto descubrimos que el aislamiento no permite una regeneración de los personajes, sino que actúa como intensificador de sus carencias y debilidades y los conduce a un desenlace marcado por la fatalidad, la amargura y el desengaño vital.
En definitiva, la lectura de Trazo de Tiza es una lectura dura que nos ofrece una imagen pesimista de la vida con una gran maestría estética y literaria por parte de su autor. Me han agradado también de modo especial las referencias intertextuales (citas y fragmentos intercalados de otras obras) que nos permiten descubrir algunas fuentes de inspiración directas de su autor. Buceando un poco en ellas he hallado dos que me han parecido de especial interés: una es "La Dama de Porto Pim" de Antonio Tabuchi, novela que narra un amor fracasado y que está construida apartir de fragmentos, transcripciones y apéndices de diversos textos; en ella una mujer extraña llega a una isla de las Azores para esperar a un hombre que contínuamente se demora. La otra es "La invención de Morel" de Bioy Casares, que narra una historia de amor en una isla desierta entre un fugitivo y una extraña mujer a la que intenta declarar su amor sin nunca lograrlo; el resto de los personajes que habitan la isla no forman parte de la misma realidad que el protagonista ya que son sólo imágenes proyectadas cíclicamente por una máquina y así su existencia no posee una trayectoria lineal sino una repetición cíclica que persigue en realidad un valor de eternidad (¿os recuerda algo?).
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